Con el objetivo de tomar conciencia de la importancia del ahorro y de sus beneficios se celebra todos los años el 31 de octubre el día mundial del ahorro. Un hábito muy positivo con el que podemos mejorar nuestra calidad de vida, satisfacer nuestras necesidades, hacer planes, sanear nuestra economía y mejorar nuestra salud financiera.
En una situación de crisis económica como la que actualmente vivimos disponer de un colchón financiero nos permite vivir tranquilos y solventar posibles dificultades sin la necesidad de acudir a créditos o préstamos. Con el encarecimiento de la energía y otros productos de consumo en el último año, llegar a fin de mes se hace muy cuesta arriba y contar con los ahorros suficientes nos puede salvar de contraer deudas que resulten insostenibles. Además de poder hacer frente otros gastos inesperados como reparaciones, tratamientos médicos o una caída de los ingresos.
Los beneficios que reporta ahorrar son evidentes, pero conseguir ese colchón financiero que nos dará la tranquilidad económica a veces cuesta.
Desde Cooperativa Corfuturo ofrecemos los siguientes consejos de ahorro:
- Hacer una mejor planificación de gastos, prescindiendo de aquellos que sean innecesarios
- Apostar por el consumo moderado y responsable ante la situación de crisis económica que actualmente vivimos
- Establecer metas que sean coherentes con nuestros ingresos y gastos.
- Incorporar el ahorro en el presupuesto como un gasto fijo. Es recomendable establecer una cantidad mensual de acuerdo con nuestras posibilidades.
- Mantenernos firmes en nuestros objetivos para no caer en la tentación de gastar ese dinero en cosas que son prescindibles.
- Revisar el presupuesto cada vez que se produzca una variación de los ingresos o gastos que estamos reflejando.
- Ser precavidos con la contratación y uso de las tarjetas de crédito, ya que su utilización puede suponer también un gasto extra que puede salir muy caro.
- Hacer un uso racional de las tarjetas de crédito y, siempre que se pueda pagar en metálico.
- Evitar contratar los llamados “créditos rápidos” o “créditos al consumo” pues presentan elevados intereses. En principio, son atractivos porque la cuota mensual que se debe abonar es baja, pero a la larga pueden convertirse en una carga difícil de llevar y en un arma de doble filo.
- Si no queda más remedio que contratar un “crédito rápido” hay que tomar una serie de precauciones: tener en cuenta el tipo de interés anual (TAE) que se va a aplicar, número de cuotas, si su contratación se encuentra vinculada a la contratación de una tarjeta de crédito, etc.
- En Cuanto a las hipotecas, dado que atravesamos una época difícil podemos negociar distintas soluciones con la propia entidad, tales como bajar la cuota alargando el plazo de la hipoteca.
